Siete razones para amar ‘7 Wonders’

07 Nov 2016

Léelo en: 3 minutos

7 Wonders es un juego de mesa creado en 2010 por el francés Antoine Bauza. Si acudes a cualquier tienda especializada, siempre es una de las cajas que se encuentra en un lugar destacado. A pesar de ser un éxito en ventas, tiene tantos amantes como detractores. Por eso, si aún no habéis tomado parte de alguno de los dos bandos, aquí tenéis siete razones por las cuales hay que amar este juegazo que no debe faltar jamás en la ludoteca de una persona con buen gusto y criterio por los juegos de mesa.

Logo del juego de mesa '7 Wonders'

1. Hay varias formas distintas de ganar una partida

Existen tantos caminos hacia la victoria en 7 Wonders como tipos de cartas en la baraja. ¿Hay una táctica imbatible? Realmente, no. Siempre y cuando no descuides el juego de tus vecinos de mesa, es posible combatir contra cualquier estrategia que tus rivales puedan plantear. No solo eso, sino que también puedes plantear muchos modos de hacer el asalto a la victoria, ya sea combinando tipos de cartas, apostando por una forma concreta de comercio o desarrollando líneas concretas de la civilización.

2. Absoluta independencia del idioma

Básicamente, 7 Wonders es un juego de cartas con algún elemento extra. Pero eso no es óbice para que se pueda entender y jugar sin necesidad de leer ningún tipo de texto más allá del manual de instrucciones o el nombre de cada carta. Conocer las cartas de 7 Wonders es tan fácil como saber a qué se refiere cada icono y cada color. Eso ayuda a la abstracción de los jugadores y, sobre todo, a que cualquier tipo de jugador se pueda sentar a la mesa sin necesidad de perder el tiempo leyendo el efecto de cada carta a cada rato.

3. Reglas muy sencillas de aprender

Esta se deriva de las otras dos opciones. La mecánica de 7 Wonders es tan sencilla como la de juegos de aficionados más ‘casuals’, lo que garantiza su accesibilidad. Además, a la hora de explicarlo a nuevos jugadores, solo hay que diferenciar los tipos de cartas que van a pasar por las manos de cada uno y aclarar que, directamente, gana aquel que tiene más puntos al final de las tres rondas. La experiencia personal refleja que, después de los dos primeros turnos, todos en la mesa saben qué es lo que tienen que hacer con su mano de cartas.

4. De 2 a 7 jugadores

Sí, existe 7 Wonders: Duel, que es uno de los mejores juegos y más balanceados para una partida de uno contra uno. Pero 7 Wonders también ofrece una experiencia de juego bastante digna a dos jugadores. Y, además, puede implicar, sin necesidad de expansiones, a una mesa de siete jugadores. Es un número muy elevando de participantes en cualquier tarde de juegos. El hecho de que sea tan flexible hace posible que sea uno de esos juegos que siempre estén entre los candidatos a salir a mesa en muchas reuniones de amigos.

5. Tan fácil de sacar a mesa como de recoger

Para casi todo el mundo, que un juego tenga un ‘setup’ engorroso siempre es una pega. Eso no se da en 7 Wonders, ya que se parte de un tablero, las piezas de cartón que representan las tres monedas y un pequeño mazo de cartas. A partir de ahí, la mesa se va a ir llenando de cartas hasta que cada área de jugador ocupa casi el doble de lo que parece al principio. Aun así, recoger todo eso es tan sencillo como volver a ordenar las cartas por el dibujo del dorso y acaba en la caja de nuevo. Literalmente, se tarda más en calcular los puntos finales de los jugadores que en dejarlo todo recogido.

6. Puedes llevar el control de la partida en todo momento

En algunos juegos de mesa, muchas veces no estás seguro de cómo va el tanteo parcial. Por ejemplo, en Small World, la cantidad de monedas se mantiene en secreto, de modo que tienes que mantener en tu memoria cuántos puntos ha recibido cada jugador para saber si vas ganando o perdiendo. En 7 Wonders, de un vistazo, no solo sabes cuántas monedas tiene cada jugador, sino cuál es el número de puntos potenciales que va a alcanzar al final de la partida (sobre todo en la tercera ronda). Es más, también es fácil saber qué cartas son las que necesita y evitar que caigan en su poder de algún modo. Todo está a la vista y, a medida que pasan los turnos, sabes incluso cuáles son las manos más fuertes que van pasándose en la mesa.

7. No necesitas ninguna expansión para seguir manteniendo la experiencia viva

Como cada juego de primera categoría que se precie, 7 Wonders tiene unas cuantas expansiones que amplían la experiencia: más maravillas, los líderes, la Torre de Babel, etcétera. Pero este es un juego que tarda mucho en agotarse, precisamente por la variedad de estrategias que se pueden adoptar en una partida y de las distintas composiciones de las manos que se pueden ir formando a medida que avanza la partida. Además, el juego tiene una mecánica tan clara y sencilla que complicarlo más de la cuenta no suele ser lo más recomendable.


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