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Etapa previa a Marvel Studios

Todos los héroes de la Tierra por 2.500 dólares

En 1971, cuando los efectos especiales para hacer realidad las hazañas de los héroes de Marvel aún eran demasiado caros, la editorial ni siquiera contemplaba la posibilidad de explotar por sí misma el potencial de sus personajes más allá de las viñetas de los tebeos.

En esa época el hijo de Martin Goodman, Chip, le vendió los derechos audiovisuales de todos los personajes de Marvel a un promotor de conciertos: Steve Lemberg. El pago por estos fue de 2.500 dólares y Lemberg podía renovarlos indefinidamente.

Hasta 1974, cuando los abogados de Marvel pudieron subsanar la peor transacción de la historia hecha por Chip Goodman, Steve Lemberg perpetró experimentos como hacer espectáculos en vivo con el mismísimo Stan Lee o un disco de Rock protagonizado por Spiderman.

Gracias a esta experiencia, Marvel se dio cuenta de que no podía licenciar nada indefinidamente. Si no funcionaba, perdían al personaje. En caso de que sí lo hiciese, el productor externo hacía mucho dinero sin que la editorial ganara nada.

The Amazing Spider-Man: From Beyond the Grave – A Rockomic (1972).

La creación de Marvel Studios

En 1980, Marvel Comics era propiedad de una empresa aún mayor llamada Perfect Film & Chemical Corporation (Cadence Industries). En aquel año la empresa madre compró DFE Films, un estudio de animación, al que rebautizó como Marvel Productions y comenzó a sacar series de animación de sus personajes.

A su vez, Cadence empezó a vender los derechos cinematográficos de sus personajes a terceros. El primer intento de llevar un personaje Marvel a la gran pantalla fue con Howard the Duck (Howard, un nuevo héroe, en 1986), pero resultó un fracaso absoluto. En ese mismo año Cadence vendió Marvel Comics a New World Pictures, que añadió Marvel Productions a su propia estructura de producción.

En 1987, New World Pictures cambió su nombre para pasar a denominarse New World Entertainment. De nuevo, se quiso sacar una película de un personaje de la editorial, y el elegido fue el Castigador (El Vengador, 1989). Paradójicamente, vuelve a ocurrir el peor escenario posible, y New World quiebra durante el rodaje de la película. La salida fue vender Marvel Comics a un consorcio de Ronald Perelman llamado MacAndrews & Forbes Holdings Group.

Perelman era un hombre de negocios, y decidió vender licencias de derechos cinematográficos de los personajes ahora en su poder para sacar rentabilidad debido a su gran valor potencial. Eso sí, no dejó de lado la idea de llevar a sus superhéroes a la gran pantalla, y lo intentó con Capitán América (Capitán América, 1991). De aquí volvió a resultar un nuevo fracaso, el tercero hasta aquel momento.

En 1993 se divide Marvel Productions en New World Animation y Marvel Films. Al frente de esta segunda se coloca a Avi Arad, un ejecutivo de Toy Biz, empresa de juguetes fundada cinco años antes de la cual también tenía parte de la propiedad Ronald Perelman. Esta división se fundó justo al final del rodaje de la inédita primera película de Los 4 Fantásticos, cuyos derechos pertenecían entonces al productor Bernd Eichinger.

Llega la famosa quiebra

En 1996 todo el grupo bajo el mando de Perelman entró en bancarrota. Marvel queda con cuatro grandes hombres pugnando por hacerse con ella: Ronald Perelman, Carl Icahn, Avi Arad e Isaac Perlmutter (socio de Avi Arad en Toy Biz). En 1997, Perelman vende New World a FOX y parte de los beneficios van para la división de Avi Arad que funda Marvel Studios, que sustituyó a Marvel Films. Se confirma la fusión Marvel-Toy Biz.

El siguiente paso: la coproducción

Con Avi Arad como director de Marvel Studios, la estrategia de la empresa cambia por completo. Como afirma Iñigo de Prada, coautor del libro El viaje del superhéroe: La historia secreta de Marvel en el cine, “Marvel vendía los derechos, no porque estuviera en quiebra, sino porque no tenía la capacidad de producción para hacer películas aún“.

A pesar de la existencia de Marvel Studios, Marvel seguía siendo una editorial. En ‘La Casa de las Ideas’ tenían claro que había que entrar en el negocio de Hollywood, pero sabían que no podían seguir cediendo los derechos mientras perdían el control creativo. La solución fue un paso intermedio: las coproducciones.

Los ‘paquetes creativos’ de Marvel Studios

Si en Marvel ya eran conscientes de que no podían licenciar nada indefinidamente, aún tenían que idear el modo adecuado de poder explotar sus personajes sin perder el control creativo y evitar así los grandes fracasos de las producciones de terceros.

Hacer ventas por un tiempo predeterminado y fijo no era interesante para el explotador. Una vez agotado el tiempo fijado, o se renegociaba o perdían los derechos, con lo que la siguiente productora que se hiciera con ellos, se aprovecharía del trabajo ya realizado.

De este modo se llegó a una solución intermedia: las ventas de las licencias se hacían por un tiempo determinado, pero prorrogable siempre y cuando el explotador hiciera películas del producto licenciado en ese período.

Además, con Marvel Studios ya funcionando, lo que hacía era vender ‘paquetes creativos’ en los que figuraba un director, un guionista y un productor ejecutivo (que, generalmente, era el propio Avi Arad). De este modo, se garantizaba cierto control sobre lo que hacían con sus licencias. Aunque este modelo no era del todo perfecto, ya que la productora que pagaba, al final ‘jugaba’ con el equipo creativo a placer para sacar el producto que buscaba al hacerse con la licencia de Marvel.

Cómo funcionan las licencias ‘temporales’ de Marvel

Los contratos que firma Marvel Studios con las diferentes productoras son confidenciales, lo cual hace imposible que nadie tenga acceso a ellas… a no ser que algún implicado cuente los detalles una vez expirado el acuerdo.

En 2012, el director Joe Carnahan (Ases calientes, El equipo A) iba a ser el director de la nueva etapa de Daredevil en el cine. Los derechos cinematográficos del personaje pertenecían a FOX, y los aprovechó para sacar dos películas: Daredevil (2003) y Elektra (2005).

Los productores contrataron a Carnahan para que se hiciera cargo de lo que se denominó sería “el reinicio de una trilogía ‘retro’ para Daredevil”. Sin embargo, esta no llegó a ver nunca la luz, y el propio Joe Carnahan, que se expuso ante el gran público como la cabeza visible del nuevo proyecto, se encargó de dar las explicaciones pertinentes.

Según contó Carnahan, el proyecto no estaba tan avanzado como cabría esperar. FOX lo contrata solo con unas semanas de antelación de la fecha en la que debía empezar el rodaje antes de que los derechos del personaje (y de todos sus secundarios) revirtieran a Marvel Studios.

El acuerdo entre FOX y Marvel estipulaba un tiempo de siete años para explotar los derechos cinematográficos de Daredevil. Si en ese período de tiempo la productora no hacía una nueva película (con empezar el rodaje en fecha era suficiente), los derechos volvían a Marvel que podía revenderlos o quedárselos con total libertad.

Elektra y Daredevil (2003)

Elektra (Jennifer Gardner) y Daredevil (Ben Affleck) en una escena de la película Daredevil (2003).

La última película de la saga Daredevil se estrenó en 2005, con lo que antes de acabar 2012 debería haber empezado el nuevo proyecto. No fue así y, aunque Carnahan y la productora trataron de negociar con Marvel para demostrarle que el proyecto era viable, los derechos se les escaparon de las manos ‘de vuelta a casa’. “Lo que no sabíamos en ese momento es que en Marvel estaban pensando en Netflix“, dice Iñigo de Prada haciendo referencia a la nueva serie de Daredevil dentro de la continuidad del Universo Cinematográfico Marvel.

Esta cifra de siete años se conoce porque Carnahan lo contó. En el resto de modelos de coproducción como las sagas de X-Men o Spiderman, aún en posesión de FOX y Sony respectivamente, son el gran secreto tras esta guerra de derechos entre las tres productoras.

Fotografía de Avi AradAvi Arad, de diseñador de juguetes a director general de Marvel Studios

Avi Arad nació el 1 de agosto de 1948 en Israel, pero se mudó a Estados Unidos en 1970 para estudiar en la Hofstra University, en Nueva York. Este empresario israelí ha estado ligado toda su vida a los superhéroes, ya que desde su infancia era una gran aficionado a los tebeos de personajes como Superman o Spiderman.

Su nombre comenzó a sonar a raíz de una serie de animación que emitía el canal Fox Kids basada en los cómics de la Patrulla-X (X-Men) entre 1992 y 1997. Avi Arad era el productor de esta serie de televisión, la cual tuvo un gran éxito.

Junto a X-Men, había otras series en los noventa cuyas aventuras se desarrollaban en el mismo espacio y tiempo que esta. Spiderman, Hulk, Iron Man y Los 4 Fantásticos protagonizaban otras series en las que se producían cameos de personajes de la misma franquicia. Este es el germen y el auténtico precedente del plan de universo cinematográfico interconectado que está llevando a cabo Marvel Studios actualmente. Sin embargo, todas estas series estaban externalizadas salvo The Incredible Hulk, que corría a cargo de New World Animation, propiedad de la dueña de Marvel en aquella época (1996).

En esos años, Toy Biz era una empresa de juguetes con las licencias de Marvel. La estrategia de Avi Arad era la de hacer series de animación para que sus productos se vendieran. Pero con la bancarrota de Marvel en 1996, la juguetera y la editorial, que hasta entonces convivían ‘en paralelo’ acabaron por unificarse. Avi Arad, gracias a su experiencia como productor animado, quedó al frente de los renovados Marvel Studios. “Para Marvel, la única manera de rentabilizar los cómics ruinosos era explotarlos audiovisualmente”, explica Iñigo de Prada.

La estrategia de Marvel de la mano de Avi Arad (1996-2007) se basó en la explotación de las licencias de sus personajes en base a coproducciones entre Marvel Studios y otros grandes estudios cinematográficos hollywoodienses.

El ejecutivo israelí siguió siendo la cabeza de Marvel Studios hasta que fue reemplazado por David Maisel en 2007. Avi Arad vendió su paquete de acciones de la entonces Marvel Entertainment (aún no se había producido la compra por parte de Disney) y fundó su propia productora que sigue trabajando conjuntamente con Marvel Studios.