‘Contienda de campeones’, las dos historias originales, en un mismo tomo

13 Sep 2016

Léelo en: 5 minutos

Portada del cómic 'Contienda de campeones'

Título original:

  • Contest of Champions #1-#3.
  • Contest of Champions II #1-#5.

Título en España: Contienda de Campeones: Los combates clásicos.
Publicación (USA):

  • Junio a agosto de 1982.
  • Septiembre a noviembre de 1999.

Publicación (ESP): Julio de 2016.
Guionistas: Mark Gruenwald, Bill Mantlo, Steven Grant y Chris Claremont.
Dibujantes: John Romita Jr., Óscar Jiménez y Michael Ryan.
Editorial: Panini Cómics.
Formato: Tomo, tapas rústicas con solapas, color, 216 páginas.
Precio: 19,95 euros.

Texto libre de spoilers

Todo un clásico de los cómics de Marvel

Este verano, Panini ha hecho realidad uno de los deseos de muchos de los lectores de Marvel: las dos miniseries originales de Contest of Champions editadas en un mismo volumen. Unos cómics de los que siempre se oye hablar y que, en la actualidad, pocos aficionados tenían la oportunidad de acercarse a ellos. Ahora, con este tomo acertadamente titulado Contienda de Campeones: Los combates clásicos, se puede recordar (o conocer) cómo fue aquella vez en la que a Marvel se le ocurrió crear un buen número de personajes de varias nacionalidades y enfrentarlos entre sí en sus particulares Juegos Olímpicos.

El tomo es en formato ‘100 % Marvel’, lo que hace que, sobre todo la primera historia, ochentera a más no poder, parezca mucho más de lo que es. Y es que, a pesar de que se recuerda con mucha nostalgia, el primer Constest of Champions no fue nada del otro mundo.

Dos entidades cósmicas jugando con los héroes de EEUU, Canadá, Europa, Oriente Medio…

Contest of Champions tardó varios años en salir definitivamente al mercado y, cuando lo hizo, se asemejaba bastante poco a la idea inicial de unos ‘Juegos Olímpicos de superhéroes’. Pero, lo cierto, es que Marvel logró lanzar al mercado una de las primeras sagas ‘crossover’ entre un buen número de héroes de la editorial que se habían visto hasta entonces.

Durante los años sesenta, Marvel creó a los personajes más legendarios de la editorial; en los setenta fue publicando algunas de las obras clave de la historia de la editorial; y en los ochenta la industria debía seguir avanzando, de modo que el siguiente paso fue la creación de los grandes eventos editoriales. En Marvel, el más destacado y largamente recordado fue Secret Wars (1984-1985), pero antes existió este Contest of Champions, que fue la reunión de héroes y equipos de todo el Universo Marvel en las mismas páginas, luchando entre sí, reunidos por el capricho del Gran Maestro Página doble de 'Contest of Champions'y de un misterioso rival. Sí, a Mark Gruenwald y a los editores de finales de los setenta se les ocurrió el concepto base de HeroClix.

Contest of Champions tiene un guion flojo y simplón. La estructura se limita a la presentación de las ternas de superhéroes antes de que estos decidan actuar en solitario para luchar contra el equipo contrario. Bajo esta sencilla premisa, la editorial supo darle al lector algunos de los enfrentamientos más atractivos que tenía en la recámara: Daredevil contra Puño de Hierro o Pantera Negra contra Lobezno, por ejemplo. Peleas que en la Marvel actual se han visto en varias ocasiones pero que, a principios de los ochenta, eran fantasías de los lectores hechas realidad en las viñetas por parte de La casa de las ideas.

Aun así, una de las principales razones para acercarse a este tebeo es ver cómo los cómics de Marvel apenas pierden su vigencia a pesar del paso del tiempo. Contest of Champions se desarrolla en un clima de Guerra Fría, pero no es óbice para que haya varios héroes soviéticos compartiendo páginas con el Capitán América, Alpha Flight o algún miembro de los 4 Fantásticos. De la nada, los autores y editores se sacan de la manga una selección de personajes de diferentes nacionalidades para dar forma a equipos de  todo tipo. Además, el cómic incorpora conflictos como el de Oriente Medio al meter en el mismo equipo a Sabra (mujer israelí) y al Caballero Árabe (hombre saudita). El comportamiento el uno con el otro es un zarpazo en forma de ventana al pasado de lo más asombroso.

Por otro lado, a los lápices se encuentra un por entonces casi novato John Romita Jr. El que ahora es unos de lo dibujantes más aclamados de la historia del cómic, entonces firmaba unas páginas en las que la acción tiene que ser total protagonista y, a veces, están un poco vacías de ‘adrenalina’. Quizá en ello influye el mismo guion, que no sostiene la historia ni defiende un final malo e incomprensible. Contest of Champions es un cómic muy sesentero, pero su influencia es demasiado importante como para obviarlo, y ahí está gran parte de su valor.

Una nueva edición del torneo a finales de los noventa, ‘Contest of Champions II’

Que cuando algo le funciona a alguna de las dos editoriales grandes de cómic norteamericanas, eso se va a repetir más tarde, es una verdad absoluta. Por eso, y aunque hubo que esperar 17 años, salió a la venta otro Constest of Champoins. Esta vez se obvió por completo el tema nacionalidades y se buscó darle al aficionado algunos combates que estaba deseando ver en las viñetas marvelitas. Contest of Champion II repitió la fórmula de DC vs. Marvel / Marvel vs. DC (1996) y se pidió a los lectores que votaran por los vencedores de algunas de las peleas que figuraban en el cómic.

Esta vez, Marvel se encargó de poner a Chris Claremont al frente de los guiones, y la cosa mejoró notablemente. Esta segunda parte ya no se trata de una pelea entre héroes, la mayoría de ellos desconocidos, sino que los enfrentamientos son parte del escenario en el que se desarrolla el resto de la historia. El Nido y los Badoon secuestran a todos los héroes de Marvel y los llevan a un lugar perdido en el espacio para que se enfrenten unos con otros. Algunas de las peleas son las de Masacre contra Daredevil, Hulka contra Antorcha Humana o Thor contra Tormenta. Al ‘Patriarca Mutante’ no le tiembla el pulso a la hora de poner a luchar personajes similares o en clara desventaja.

Sin embargo, este cómic sí que tiene un protagonista claro: Iron Viñeta de 'Contest of Champions II' con la pelea entre Daredevil y MasacreMan. El bueno de Tony Stark es el único capaz de mantenerse fuera del control al que someten los malvados extraterrestres a sus compañeros héroes, y sobre él recae la responsabilidad de montar una rebelión para liberarlos a todos y derrotar a El Nido por enésima vez (en los noventa, estos villanos eran más que habituales en las páginas de los mutantes marvelitas), Así pues, se van combinando páginas de enfrentamientos (alguno de los cuales se muestra una sola viñeta) con la trama de Iron Man y cómo va progresando en su plan.

Contest of Champions II tampoco es un cómic de primera como no lo fue el anterior, pero sí cuenta una historia completa, con introducción, nudo y desenlace (y el final queda bien aclarado). Es una historia cósmica que, aunque implica un buen número de héroes, toma un puñado como protagonistas. Aunque, tratándose de Claremont, más de uno habrá adivinado que sus personajes fetiche tienen un peso específico en la trama (Mariposa Mental, Pícara, Gambito, Gatasombra…).

Ahora bien, ¿cuánto de recomendable es el tomo íntegro? Depende de qué te atraiga de los cómics Marvel. Para el lector nostálgico que vivió cualquiera de las dos épocas (incluso ambas), es un recuerdo genial, así que para él es muy recomendable. Además, contiene unos extras muy golosos. También es muy recomendable para el coleccionista o el aficionado marvelita debe leer estos cómics y descubrir de dónde viene la actual Contienda de campeones o cómo se gestaron los cómics con multitud de superhéroes en sus páginas. Sin embargo, si lo que buscas es un tebeo que te atrape de principio a fin, una historia compleja, este no es tu cómic.

Gráfico con una nota de 6 sobre 10

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